CROPBIOSCIENCE +FLOR es un bioestimulante nutricional desarrollado para optimizar la formación y funcionalidad de los órganos florales, favorecer la viabilidad del polen y mejorar la transición entre floración y cuajado sin necesidad de incorporar hormonas exógenas. Su formulación combina boro, molibdeno, hierro, manganeso y zinc con la tecnología patentada cpt® —Econatur Polyphenol Technology—.
El boro y el molibdeno desempeñan un papel central en el desarrollo reproductivo. El boro participa en la división y elongación celular, el transporte de azúcares hacia los órganos florales y el crecimiento del tubo polínico. El molibdeno interviene en el metabolismo del nitrógeno y en la formación de aminoácidos y otros compuestos necesarios durante la floración. Su acción conjunta ayuda a sostener la formación de flores funcionales y el proceso de fecundación.
El hierro, manganeso y zinc complementan la nutrición de la flor. El hierro contribuye a la síntesis de clorofila y al mantenimiento de la actividad fotosintética; el manganeso participa en procesos enzimáticos relacionados con la fotosíntesis, la germinación del polen y el crecimiento del tubo polínico; y el zinc interviene en rutas metabólicas vinculadas al equilibrio auxínico, la elongación celular y el desarrollo de los tejidos florales.
La tecnología cpt® combina polifenoles (ácidos hidroxibenzoicos y flavonoides) y polialcoholes que intervienen en el metabolismo secundario de la planta, potenciando la capacidad antioxidante, el desarrollo y crecimiento de la planta, la absorción y movilización de nutrientes (efecto carrier) y las defensas naturales del cultivo. Una mayor capacidad antioxidante del cultivo ayuda a proteger los procesos reproductivos frente a situaciones de estrés que puedan comprometer la floración y el cuajado.
Dosis
Foliar: 1,5 – 2,5 mL/L
Fertirriego: 2,5 – 3,5 L/ha
Se recomienda emplear el rango superior de dosis cuando el objetivo sea reforzar el final de la floración y los primeros estadios de cuajado.
Cultivos
Apto para cultivos hortícolas, frutales, cítricos, vid, olivar y otros cultivos en los que la calidad de la floración y el cuajado condicionen el rendimiento.
Se recomienda aplicar desde la prefloración y durante el desarrollo floral, especialmente en situaciones de floración irregular, baja viabilidad del polen, condiciones ambientales adversas o elevada demanda reproductiva.
Puede realizarse una aplicación adicional al final de la floración o al inicio del cuajado para favorecer la fecundación y el establecimiento inicial de los frutos.